¡ERES UN ANIMAL!

Es el momento de reflexionar.
El ser humano pertenece al reino animal, es decir, compartimos características con un conjunto de seres que nos diferencian de otros grandes grupos como son las plantas, los hongos o las bacterias.

A pesar de que necesitamos compartimentar el mundo que nos rodea para facilitar su comprensión, en la naturaleza y por tanto en los ecosistemas que la componen, los diferentes elementos tanto vivos como inertes se encuentran interconectados.
Estas relaciones de dependencia entre los diferentes protagonistas del ecosistema se traducen en definitiva en beneficios para cada uno de ellos. En el caso del ser humano estos beneficios se conocen como servicios ecosistémicos y repercuten directamente en nuestro bienestar.
Pongamos el caso del azufaifo, ¿qué beneficios directos nos aporta?:
- Refugio de muchos insectos que funcionan como policías de las plagas que afectan a nuestros campos de cultivo.
- Sumidero de carbono en ambientes áridos ayudando a la mitigación del cambio climático. Son capaces de generar materia orgánica (raíces y troncos) muy duradera.
- Funcionan como primera línea de defensa frente a las inundaciones de los márgenes de las ramblas.

Se puede completar la Ruta del Cambio Climático con la Ruta Norte, para la cual hay que realizar un desplazamiento hasta el Centro de Visitantes de las Amoladeras.

Con el apoyo de